miércoles, 7 de septiembre de 2016

2001: Odisea del Espacio


Desde la primera vez que la ciencia ficción encendió los motores de mi imaginación, siempre había esperado que en un futuro no muy distante con todos esos avances tecnológicos en materia de efectos especiales, pudiera existir una película que abordara el tema de los viajes espaciales de manera definitiva. Un día me cansé de buscarla en el futuro y comencé a buscarla en el pasado, entonces encontré "2001: Odisea del Espacio" y me di cuenta de que la respuesta no estaba en el futuro sino en el pasado.


Stanley Kubrick y su oda al espacio, todo comienza hace algunos cuantos millones de años cuando una manada de primates descubre frente a su habitad un extraño monolito de origen desconocido. Al interactuar con el monolito los primates desarrollan un estado mayor de conciencia sobre el uso de los recursos que hay en su entorno, colocando a los primates en el camino hacia su evolución e iniciando así el despertar de la humanidad.


Es el año 1999 cuando un grupo de científicos del planeta tierra ha descubierto otro extraño monolito en el lado oscuro de la luna, que al parecer fue colocado allí por una civilización extraterrestre. Ese monolito emite una resonancia hacia otro más grande que se encuentra cerca del planeta Júpiter, así que para el año 2001 la nave espacial Discovery 1 fue enviada hacia Júpiter tripulada por 5 pasajeros con el propósito de averiguar cuál es el origen de los malditos monolitos. Las funciones de la nave espacial Discovery 1 son controladas por un computador de la serie HAL 9000, el computador con menos probabilidades de cometer errores y el más moderno que existe. Sin embargo, cuando dos de los tripulantes discuten sobre la posibilidad de desactivar a HAL, el computador se pone un poco paranoico e intenta asesinar a todos los miembros de la tripulación. David Bowman es el único tripulante que sobrevive a la locura del computador HAL 9000 y logra desactivarlo para después completar la misión de la nave Discovery, siendo tragado por el monolito que se encuentra cerca de Júpiter durante un viaje psicodélico de luces y colores. A pesar de todo, David es rescatado posteriormente por alguna especie de inteligencia alienígena, en un universo donde el espacio y el tiempo no obedecen a las reglas físicas conocidas.


"2001: Odisea del Espacio" de 1968, una película en la cual el cine de arte se deja observar en todo su esplendor dentro de un ballet cósmico impresionante acompañado de efectos especiales que si bien no son de última generación, fueron el despertar de los efectos especiales hablando de cine en forma absoluta, y como todo lo hecho por Stanley Kubrick son hasta cierto punto inmunes al paso del tiempo. "2001: Odisea del Espacio" es simplemente la obra más icónica del director de cine más icónico que ha dado el tiempo.

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