sábado, 15 de octubre de 2016

Nosferatu, Una Sinfonía del Horror


Drácula, el más clásico de todos los monstruos clásicos del cine de terror el cual generación tras generación reaparece nuevamente en la pantalla grande, y en cada versión nos ha dejado una representación diferente. Se dice que "Nosferatu, Una Sinfonía del Horror" de 1922 quizá sea la más recordada, pues a pesar de ser una maldita película muda filmada en blanco y negro está entre las cintas referentes del género, además fue la primera adaptación en pantalla del libro "Drácula de Bram Stoker"; cuya imagen icónica del vampiro y su apariencia tenebrosa que desprende sombras de muerte, suele ser muy representativa de aquel monstruo.

Thomas Hutter debe viajar hacia los Montes Cárpatos para cerrar una transacción inmobiliaria con el Conde Orlok, pues su jefe Knock así se lo ha encomendado. Sin embargo, Thomas desconoce que Knock es tan sólo el sirviente del Conde, ya que Orlok es en realidad un maldito Nosferatu: aquel ser grotesco que se alimenta de sangre pretendiendo vivir eternamente, para un Nosferatu el tiempo es ese abismo casi tan profundo como mil noches, siglos van y siglos vendrán pero él jamás podrá envejecer.                                                                                             

Durante la primera noche que Thomas pasó en aquel tenebroso castillo del Conde algo succionó sangre desde su cuello mientras él dormía, pero pensó que sólo eran picaduras de mosquitos muy cercanas una de otra y no le dio mayor importancia. Una vez concretada la transacción, Orlok deja a Thomas Hutter atrapado entre sus aposentos para viajar hacia Wismar, ciudad alemana de donde Hutter proviene; pues el Conde planea succionarle la sangre a Ellen su esposa. En tanto que Thomas permanece atrapado dentro del castillo; la fantasmagórica oscuridad del cielo nocturno parece revivir nuevamente a las sombras que allí habitan, mientras los hijos de la noche hacen su música. Durante el viaje Orlok deja un rastro de muerte y destrucción a una velocidad fantasmal, llevando a sus asquerosas ratas transilvanas las cuales propagan peste y enfermedades alrededor de Wismar. Y finalmente cuando Thomas logra escapar lanzándose hacia el vacío a través de cierta ventana que el Conde olvidó cerrar, Ellen también descubrirá como vencer al Nosferatu con ayuda del profesor Bulwer experto en dichos menesteres.

Incluso los vampiros que no son considerados como criaturas de la naturaleza están sujetos a las leyes naturales: un vampiro no puede acercarse a la señal de la cruz, también la ostia consagrada puede impedir su paso, y si una mujer de corazón noble desvía su atención durante el primer canto del gallo la luz del día naciente logrará eliminarlo.                                                                                 

"Nosferatu" de 1922, producción hecha en Alemania la cual ha cruzado los océanos del tiempo para encontrarse con el público de diversas épocas, y que además cuenta con diferentes versiones haciendo uso de filtros con colores para mejorar la experiencia, también posee distintas bandas sonoras surgidas a través de los años. Una película cuyos orígenes brindan al espectador la oportunidad de expandirse culturalmente, pues no siempre es posible admirar alguna inolvidable cinta filmada hace alrededor de un siglo; y quién demonios sabe, tal vez el alma inmortal de algunos deambuló por aquella época en formas terrenales desconocidas.                       

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